Curiosamente, en ninguna de sus 24 páginas aparece el
edificio, todas las imágenes muestran
personajes anónimos tomando fotografías de la obra de Gaudí.
Estos Turistas con brazos levantados, cuellos doblados, ojos
entornados y otros escorzos imposibles para sostener sus cámaras, son cazadores
de imágenes cazados por la cámara de Evans. Son los mismos observadores
observados que retrató Elliott Erwitt en su Museum Watching, sólo que Erwitt
nos dejó ver un poco las obras de arte.
Editado por Café Royal Books en 2011, tiene 24 páginas y es
una edición numerada de tan sólo 100 ejemplares.








Imágenes inspiradas en la señalética, sin apenas composición ni secuenciación junto a frases cortas que son preguntas, pequeñas reflexiones y recuerdos, nos ponen en el lugar del narrador y su particular relación con la ausencia de alguien que se ha ido para siempre.